Buñuelos-aceitedeoliva

Receta de buñuelos de Todos los Santos con aceite de oliva

Se acerca Todos los Santos, y en muchos hogares de Catalunya y las Islas Baleares se sigue la tradición de cocinar Buñuelos de Todos los Santos. Una exquisita receta de repostería en la que la fritura en aceite de oliva virgen extra es parte fundamental. ¿Quieres saber cómo elaborarlos? ¡Aquí va la receta!

Los ingredientes que necesitas para preparar los buñuelos de Todos los Santos son:

  • 200 gr. de patatas y boniato
  • 100 gr. de azúcar
  • 250 gr. de harina
  • 2 huevos
  • 25 o 50 gr. levadura
    y por supuesto… ¡Aceite de oliva virgen extra!

Preparación:

1. Lo primero que tenemos que hacer para preparar este delicioso postre es pelar las patatas y el boniato y ponerlos en una olla a hervir.

2. Una vez estén cocidos, el siguiente paso será triturarlos y mezclarlos con los huevos (previamente batidos), el azúcar y la levadura.

3. Cuando tengamos una masa homogénea añadiremos una cucharadita de aceite de oliva virgen extra y la harina, y lo volveremos a mezclar todo.

4. ¡Et volià! Ya tenemos la masa para elaborar nuestros buñuelos lista. El siguiente paso será cubrirla con un trapo y dejarla reposar al menos 1 hora.

5. Pasados 60 minutos, empezaremos a dar forma a nuestros buñuelos. Es importante que nos impregnemos bien las manos en harina o en aceite de oliva, así la masa no se nos pegará en los dedos. La forma debe ser similar a la de las rosquillas. Redonda y con un agujero en medio.

6. Una vez hecha la forma toca freírlos. Lo ideal es hacerlo en aceite de oliva virgen extra. En este caso, desde OrigenOliva os recomendamos una de nuestras últimas novedades: El aceite Mediterranean Elixir. Un aceite suave perfecto para este tipo de recetas.

7. Como último paso, una vez estén todos los buñuelos fritos, los escurriremos y les espolvorearemos un poco de azúcar por encima como toque final.

Y ya estarán listos. Ahora solo toca… ¡devorarlos!

¿Se puede freír en aceite de oliva virgen extra?

Uno de los grandes mitos de la cocina y la nutrición dice que el aceite de oliva no es apto para freír. Al tener que usar grandes cantidades de aceite para elaborar este tipo de platos, da la sensación que usar un virgen extra en una fritura es un despilfarro. Además, a veces parece que las recetas con fritos ya no sean actuales porque, efectivamente, los aporte en grasas y calorías de los fritos son realmente altos.

Sin embargo, sí se puede freír en aceite de oliva virgen extra. Y de hecho, puestos a consumir frituras de forma ocasional, es fundamental usar un aceite de la mejor calidad posible para evitar la ingesta de subproductos nocivos del aceite sobrecalentado como la acroleína.

Freír con AOVE: menos fritos y de más calidad

El aceite de oliva se desnaturaliza menos al calentarse y por lo tanto mantiene sus propiedades nutricionales sin volverse nocivo como otros aceites de semillas. Además, gracias a esa resistencia, puede reutilizarse, no como otros cuya estructura química cambia después tras subir de temperatura.

Como el aceite de oliva virgen extra se oxida menos, preparando nuestros fritos con él, podemos alcanzar temperaturas de cocción más altas y terminar de cocinar antes, con lo que los alimentos pierden menos nutrientes. Así que toma nota: un fritura de aceite de oliva virgen extra siempre será de mejor calidad.

Pros y contras de freír en aceite de oliva virgen extra

Es cierto que el sabor del aceite de oliva se percibe mejor en crudo pero acabamos de comprobar que el virgen extra es la mejor opción para freír. Aquí se trata de escoger con mimo una variedad adecuada, y ese sabor, en su justa medida, puede mejorar sensiblemente las frituras alejándolas del desagradable sabor a fritanga.

Usar aceite de oliva virgen extra para freír no es tan caro

En efecto: un aceite de oliva virgen extra es más caro que uno de girasol pero también es mucho más sano y menos procesado. Muchas familias, al buscar del ahorro optan por otras variedades pero olvidan que el AOVE no impregne en exceso los alimentos lo que permite que siempre sobre algo más. Además, gracias a su estabilidad frente al calor, puede reutilizarse muchas más veces con total seguridad.

¿Sabías que el aceite de oliva aumenta su volumen al calentarse? En realidad, ¡siempre necesitas menos cantidad!

¿Qué aceites de oliva virgen extra usas para freír?

¿Qué requisitos debe cumplir un aceite de oliva para ser considerado virgen extra?

¿Qué hace que un aceite de oliva sea virgen extra?

¿Todo el aceite de oliva es bueno? ¿Da igual virgen que virgen extra? ¿Tenemos claro que significa esta terminología? Hoy, para poner en valor nuestra selección y el trabajo de las 45 almazaras con las que colaboramos, queremos explicarte que no todo el aceite de oliva tiene la misma calidad y que no es lo mismo aceite de oliva virgen extra, que aceite de oliva virgen.

¿Qué diferencia un aceite de oliva virgen extra de cualquier otro?

Todo el mundo tiene claro que el aceite de oliva virgen extra, nuestro AOVE querido, es la máxima calidad posible. Pero, ¿qué requisitos debe cumplir un aceite para que se le conceda esta distinción? Igual que no cualquier aceite de oliva puede afirmar ser ecológico, a la hora de calificar un zumo de oliva como virgen extra también entran en juego una serie de consideraciones.

El proceso de extracción de un aceite de oliva virgen extra

Hay tres métodos de extracción del aceite de oliva: la presión, el centrifugado y el refinado. Los dos primeros consisten en una extracción mecánica que no alteran el sabor ni las propiedades. El tercero es una forma de aprovechar los restos de la oliva, con mucha menos calidad y incluso con algunos aditivos que no nos interesa tener en nuestra dieta. Un aceite virgen o virgen extra siempre se consigue por presión o centrifugado y los aceites procedentes de refinados suelen identificarse como aceite de oliva a secas o aceite de oliva suave, por lo que si no si no es virgen o virgen extra, es aceite refinado y siempre será de calidad muy inferior y, por supuesto, en ningún caso será aceite de oliva ecológico.

Extraccion de aceite oliva virgen extra presión

La acidez en un aceite de oliva virgen extra

El aceite virgen extra no lo es solo por su producción, si no por su composición química. Se ha establecido que el AOVE nunca puede sobrepasar un 0,8% de acidez. La acidez es la presencia de ácidos grasos en el aceite y se expresa en grados o en porcentaje, como el alcohol. Los ácidos grasos son unos de los componentes de los triglicéridos, la molécula que compone en el aceite de oliva. La degradación de los frutos aumenta la descomposición de los triglicéridos en ácidos grasos, con lo que se incrementa la acidez. Por regla general, a menor acidez, mayor calidad. Un aceite virgen, por otra parte tiene entre 0,8% y un 2% de acidez y un aceite con más de un 2% tiene mal sabor y no se puede consumir.

La cata de un aceite de oliva virgen extra

Sin embargo, el método de extracción y la acidez no son el único criterio a la hora de calificar un aceite de oliva como virgen extra. Un aceite también recibe esta calificación si su nota de cata es un 6,5 o más. Si quieres descubrir lo que interviene en una cata de aceite de oliva, te recomendamos este otro artículo de nuestro blog. Un aceite virgen debe conseguir una nota de cata de al menos 5,5.

A modo de resumen

Condiciones para que un aceite sea considerado virgen extra
  • Acidez inferior a 0,8%
  • Nota de cata superior a 6,5
  • Extracción por presión o por centrifugado

Si no las cumple aún puede recibir el calificativo de virgen

Condiciones para que un aceite sea considerado virgen
  • Acidez inferior a 2%
  • Nota de cata superior a 5,5
  • Extracción por presión o por centrifugado

Si no cumple estas condiciones, o bien debe refinarse o bien no puede comercializarse bajo ninguna de las dos distinciones.

Todos los aceites de OrigenOliva son virgen extra

No puede ser de otra manera. Con menos ácidos grasos y con un sabor inmejorable, el aceite de oliva virgen extra es nuestra apuesta gastronómica desde el primer día. Navega por nuestra selección y descubre los sabores de nuestra tierra.

La oliva, un cultivo ecológico por naturaleza

El aceite de oliva ecológico es bueno para el medio ambiente pero seguramente mucho producto sin esa certificación también tiene repercusiones positivas sobre nuestro planeta. ¿A qué se debe eso?

El aceite de oliva es ecológico de por sí

Muchas almazaras pequeñas y explotaciones familiares trabajan con prácticas tradicionales y es común que se usen métodos naturales para regenerar la tierra o luchar contra las plagas. Pero además, hay otras razones que hacen que nuestro aceite de oliva sea un alimento ecológico por definición. Las repasamos a continuación.

El olivo, un cultivo que cuida el medio ambiente

Hay que tener en cuenta que la gran mayoría de las variedades de olivo están adaptadas a nuestro clima y a nuestra tierra y que al haber estado presentes durante años en nuestras latitudes, los árboles han desarrollado resistencia natural a algunas plagas comunes. Ambas circunstancias minimizan el uso de productos para aumentar el rendimiento de las cosechas, reducen el impacto sobre la fauna y la flora y, evidentemente, sobre el suelo agrícola.

El aceite de oliva, cultivo ecológico

El aceite de oliva de proximidad, un plus ecológico

El aceite de oliva que consumimos en nuestros hogares es prácticamente siempre producto nacional. Y así debería seguir siendo porque eso también reduce la huella de carbono de su transporte. Este aspecto a menudo queda fuera de los estándares ecológicos y deberíamos reflexionar más a menudo sobre la necesidad de consumir alimentos de proximidad.

Hoy en día no falta quien trae alimentos ecológicos de la otra punta del mundo en un medio tan contaminante como el avión. Estos trayectos y las cadenas de frío que requieren, pervierten la metodología ecológica ya que terminan generando una huella de carbono superior a la de muchos productos no ecológicos que, simplemente, se producen cerca de su lugar de consumo.

El territorio, otra dimensión en el aceite de oliva ecológico

Si una zona se ha dedicado al cultivo de los olivares durante generaciones los campos ya son parte de su ecosistema y su paisaje. Consumir aceite de oliva producido en zonas donde es un cultivo tradicional ayuda a mantener una flora y una fauna autóctona y una comunidad humana que vive de los olivares. Es cierto que en este caso no estaríamos consumiendo aceite de oliva ecológico, pero es importante no olvidar que detrás de cada olivo y cada almazara, hay personas como nosotros y que todos queremos que nuestras formas de vida y nuestras costumbres pervivan. ¿Y qué mejor costumbre que respetar la tierra y sus frutos con el sabor de un delicioso aceite de oliva virgen extra ecológico?

Aceite de oliva ecológico para cuidar al medio ambiente

Cuando hablamos con personas interesadas en el aceite de oliva virgen extra o en el aceite de oliva ecológico, solemos oír que la salud es la principal razón para consumirlos. Pero hoy nos gustaría hablarte de otro motivo para pasarte al estilo de vida eco: nuestra tierra, el bien más preciado que compartimos y que, sin duda, te agradecerá que compres aceite de oliva ecológico y otros productos respetuosos con el medio ambiente.

¿Por qué comprar aceite de oliva ecológico?

La agricultura convencional no deja de ser una actividad económica como cualquier otra y como tal, busca un mayor rendimiento de los campos y sus cosechas. Este enfoque hace que se opte por abonos y pesticidas que evitan los problemas más comunes en de los cultivos (plagas o falta de nutrientes en el suelo). Aunque estos productos no tienen por qué afectar las cualidades nutricionales del alimento final, sí pueden convertirse a largo plazo en un problema para la fertilidad y la sostenibilidad de los olivares.

Y es que, simplificando mucho, la tierra y los cultivos se vuelven dependientes de las substancias que echamos en ellos. Así, el aceite de oliva ecológico y otros productos producidos de forma sostenible buscan evitar consecuencias medioambientales como la reducción de la fertilidad del suelo o la pérdida de inmunidad natural de las plantas.

Consumir aceite de oliva ecológico hoy es comprometerse con el mañana

Como en el cuento del anciano que plantaba una palmera datilera para que las siguientes generaciones tuvieran dátiles, optar por opciones de consumo sostenible evitará la degradación del suelo y facilitará que los agricultores del mañana sigan obteniendo olivas y aceite de él, sin tener que recurrir a fertilizantes artificiales o hasta a transgénicos o semillas patentadas (de nuevo, avances que no tienen por qué ser nocivos pero que conviene incorporar con mucho cuidado).

Aceite de oliva ecológico de variedades tradicionales

El consumo ecológico también significa comprometerse con variedades tradicionales. Si siempre se sembrara la variedad que más kilos por hectárea produce tendríamos un ecosistema aceitero muy poco diverso, una dieta más aburrida y muy pocos recursos frente a una futura plaga. Y es que, a más variedad de un mismo cultivo, este tiene más capacidad de adaptación y más posibilidades de recuperarse tras una hipotético desastre agrícola.

Conclusiones sobre el AOVE ecológico

Así pues, no se trata de que el aceite de oliva ecológico sea más rico porque hay muchas variables que influyen en el sabor y tampoco está claro al 100% que todo el aceite de oliva ecológico sea más sano, ya que el aceite de oliva es sano de por sí y cada producto es distinto. Pero lo que sí está claro es que apostar por el aceite de oliva ecológico es una forma de cuidarnos a nosotros, a nuestros paisajes y a nuestros agricultores.

¿Te hemos convencido? ¿Quieres comprar aceite de oliva virgen extra ecológico? No dejes de visitar nuestra selección de aceites ecológicos de las mejores almazaras de España.

Aprende a preparar aceite de oliva aromatizado

Como ingrediente culinario, el aceite de oliva virgen extra es uno de los más versátiles. Sus ácidos grasos actúan como transmisores del sabor y si te apetece experimentar en la cocina, probar versiones infusionadas y maceradas de tus aceites favoritos siempre es una buena idea.

Diferencias entre infusión y maceración

La infusión con aceite de oliva virgen extra es un proceso análogo a las infusiones con agua: calentar el aceite y dejar que los ingredientes que complementarán su sabor se lo transmitan. Aunque la infusión es un poco más complicada, pues es importante no subir la temperatura del acente más allá de 50º para no terminar haciendo un refrito, esta técnica resulta mucho más rápida que la maceración en la que los sabores pueden tardar unas tres semanas a transmitirse al aceite de oliva. La infusión funciona mejor para recetas improvisadas y con pequeñas cantidades y la maceración es más adecuada para tener una cierta cantidad de nuestro aceite de cabecera ya preparado con hierbas y especias. En ambos casos, transcurrido cierto tiempo es recomendable retirar los ingredientes del aceite para que no empiecen un proceso natural de oxidación que desluciría el aroma conseguido.

Aceites de oliva virgen extra aromatizados

Los aceites de oliva virgen extra aromatizados pueden ser una nueva dimensión para tu cocina porque te permiten combinar sabores de forma más harmoniosa y porque pueden llevar platos muy sencillos a otro nivel. Una pizza margarita con aceite de macerado con orégano o un gazpacho con un chorrito de aceite de oliva virgen extra infusionado con albahaca son platos completamente distintos.

Algunas ideas para aromatizar tu aceite de oliva virgen extra

  • Aceite de oliva virgen extra con orégano macerado: ideal para cocina italiana (pasta y pizza). Con dos o tres cucharadas de orégano por cada cuarto de litro de aceite y mezclado en un recipiente hermético de cristal durante unas tres semanas. Una hoja de laurel también puede ayudar.
  • Aceite de oliva con piel de limón: maceraremos una variedad de poca acidez con la cáscara de medio limón durante unas tres semanas. Funciona divinamente con ensaladas y mariscos y pescados a la plancha.
  • Aceite de oliva virgen extra infusionado con albahaca: para conquistar los platos de pasta, podemos infusionar cinco o seis hojas de albahaca fresca en una pequeña cantidad de aceite. Lograremos un sabor parecido a la salsa pesto pero mucho más suave. Podemos potenciarlo usando varietales más ácidas o añadiendo un diente de ajo troceado antes de cerrar la mezcla herméticamente.

Aceites macerados que nunca fallan

No olvides probar los aceites macerados con ajo, trufa, guindillas, comino, nuez moscada o romero para multiplicar el sabor de tus platos y descubrir nuevas posibilidades de maridaje con tu aceite de oliva virgen extra. Y por supuesto, experimenta por tu cuenta con hierbas frescas o frutas para dar con combinaciones tan sorprendentes como únicas. Y si has dado con una mezcla, ¡no dudes en compartirla con nosotros!

Dos recomendaciones para terminar

Para dejarte un buen sabor, queremos terminar este artículo con más recomendaciones sobre aceites aromatizados. La primera es este artículo de El Comidista, donde puedes leer algunas recetas, muchas de ellas realmente originales. Y la segunda es una referencia de nuestra tienda que lleva la maceración más allá: un aceite de arbequina infusionado al humo de roble de Castillo de Canena. ¡Imprescindible!

Todo lo que tienes que saber antes de catar un aceite de oliva

Sí, un buen aceite de oliva virgen extra puede catarse y se pueden apreciar diferencias notables entre ellos.

El aceite de oliva tiene tantos matices como un buen vino. Es posible valorar su calidad tanto por color, aroma, densidad, como, evidentemente, por sabor. Y, existen premios reconocidos en el sector que recaen en almazaras que encontrarás en nuestra tienda y que, obviamente, son otorgados por catadores expertos.

El catador: el experto en valorar el aceite de oliva

Un catador es alguien con el entrenamiento suficiente para evaluar un producto alimentario desde el punto de vista sensorial. Un catador puede orientarnos pero no hay que perder de vista que sus propuestas son subjetivas a pesar de todo. Por esta razón, en las catas profesionales, no se recurre a un solo catador, sino a un panel de cata para objetivizar sus valoraciones.

Una cata es subjetiva la hagas como la hagas

Si los catadores profesionales no pueden ser objetivos, nosotros tampoco. Tú y tu pareja podéis catar vuestro último pedido de OrigenOliva y llegar a conclusiones muy distintas. Biológicamente dos individuos no perciben igual las sensaciones y tampoco las experimentan del mismo modo: depende de experiencias previas y de su entrenamiento.

Sin embargo, un catador de experiencia moderada puede llegar a distinguir la antigüedad del aceite, las varietales y hasta almazaras solo por el sabor y el aroma.

Antes de catar un aceite de oliva

1- El aceite de oliva no envejece, pierde propiedades.

Aunque la cata del aceite de oliva puede sofisticarse tanto como la del vino, no son productos análogos. El aceite de oliva pierde mucha calidad de un año para otro. Por eso, conseguiremos un sabor óptimo y podemos apreciar más matices si elegimos un aceite de nueva cosecha, alrededor de los meses de noviembre y diciembre.

2- Realizaremos la cata de aceite en una copa transparente

Aunque el aceite no se toma en copa como el vino, este recipiente es ideal para oxigenar nuestro aceite y para poder olerlo en todo su esplendor. Además, la transparencia del cristal nos permitirá apreciar mejor su color o posibles impurezas si las hubiera. Eso sí, cabe mencionar que muchas catas profesionales se realizan en recipientes opacos que evitan la percepción del color para que este no influya en el sabor.

3- Una vez servido el aceite de oliva y antes de catarlo…

Asegurémonos de que la copa se impregne bien, calentándola levemente con las manos y asegurándonos que el aceite recorre sus paredes, dándole varias vueltas. Eso hará que el aroma fluya (igual que es necesario oxigenar el vino) y nos permitirá valorar el comportamiento del aceite como líquido.

Si quieres conocer mejor en qué fijarte en una cata, puedes leer este artículo.

Cómo catar un aceite de oliva virgen extra

Una cata es la evaluación del sabor y el aroma de un aceite de oliva, pero también intervienen en ella otros sentidos como la vista o el tacto. Hoy compartimos un breve manual para catar aceite de oliva virgen extra con los cinco sentidos o, por lo menos, con cuatro de ellos.

Catar aceite de oliva con los cinco sentidos

Empezamos por la vista y, en concreto, por el color. Según el aceite, este puede verse más verdoso (tradicionalmente asociado a aceitunas de recolección temprana y a sabores más herbáceos) o más amarillo y dorado. A pesar de ciertos lugares comunes en el mundo de la cata de aceite, no suele haber correlaciones claras entre color y sabor: las mezclas y las varietales tienen mucho que decir en este aspecto y es importante que el color no influya en nuestra percepción del sabor.

En enología hay un estudio mítico de la Universidad de Burdeos en el que se pidió a los estudiantes que describieran el color de un vino tinto y luego lo cataran. Todos definieron el vino como tinto cuando en realidad no lo era: se trataba de un blanco con colorante. Nuestra percepción del color influencia nuestra interpretación del sabor. Por lo que es importantísimo fijarnos en el color del aceite pero mantener nuestra percepción abierta en el resto de sentidos.

También es bueno prestar atención a la opacidad del aceite, en su densidad al moverse por la copa y al deslizarse por las paredes de cristal. Eso se llama viscosidad. Una alta viscosidad indica un alto grado de ácidos grasos en la composición, cosa que no es necesariamente un mal atributo en un aceite, pues estas moléculas son las grandes transmisoras del sabor.

El tacto en boca del aceite de oliva

El atributo principal a valorar el tacto durante la cata es la untuosidad y la densidad, que también nos da información sobre la pureza del aceite y sobre sus posibles usos en cocina. No es el elemento más importante pero hay que tenerlo en cuenta porque un aceite sin consistencia es de poca calidad y podría no funcionar demasiado bien en nuestros platos.

El aroma en una cata de aceite

El aroma es una dimensión clave de la cata porque, en realidad, nuestro sentido del gusto es bastante pobre, solo distinguimos media docena de sabores (y depende de a quién se le pregunte). Nuestro olfato, en cambio, percibe muchos más matices. Por eso, cuando estamos resfriados no notamos el sabor del mismo modo (o no lo notamos para nada).

Para captar todos los matices más fácilmente, oxigenamos el aceite vertiéndolo desde una cierta altura y le damos vueltas en la copa. Es algo análogo a lo que se busca cuando queremos que un vino respire. Introducimos la nariz en la copa y aspiramos.

Una vez en boca, es posible oler de nuevo el aceite para reafirmar o contradecir nuestras impresionas olfativas.

El sabor a la hora de catar aceite de oliva virgen extra

Una de las claves de la cata es la disociación: dejar de pensar que estamos oliendo aceite de oliva virgen extra e interpretarlo como otros aromas. Si olvidamos que el aceite sabe a aceite lograremos describir su sabor con cierta precisión.

  • ¿Recuerda a frutos verdes o a frutos maduros, tiende a ser áspero o dulce? Estamos valorando el frutado del aceite.
  • ¿Es amargo o no? ¿Pica? ¿Lo notas en la garganta? Es muy característico que un aceite de oliva de aceitunas todavía verdes se nos agarre y nos deje un recuerdo prolongado una vez tragado.
  • ¿Notas un sabor mohoso? Probablemente la aceituna ha permanecido demasiado tiempo almacenada. Una prevalencia de este atributo indica un aceite atrojado.
  • ¿Quizá notas una nota rancia, con ciertas notas a carne seca o curada? Eso es que ese aceite ya es demasiado viejo y se ha oxidado.

Prueba a catar tu próximo pedido de OrigenOliva y contrasta tu propia cata con nuestras notas en la web.

¿Qué percibes tus sentidos? ¡No dudes en contárnoslo!

Por qué es saludable consumir aceite de oliva virgen extra ecológico

En la actualidad, existe una mayor consciencia del consumo de alimentos naturales y por eso, seguramente, hayas oído hablar de la comida ecológica. Pero, ¿qué beneficios aporta realmente el consumo de productos ecológicos?. 

Principales beneficios del consumo de alimentos ecológicos:

  • No dañan nuestro organismo, ya que están libres de residuos tóxicos procedentes de pesticidas, fertilizantes sintéticos, aditivos, antibióticos, y conservantes. La mayoría utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos, plagas o combatir enfermedades.
  • No alteran las funciones metabólicas. Al no contener sustancias artificiales, los alimentos procedentes de la agricultura ecológica son asimilados correctamente por el organismo. Según especialistas en nutrición, gran parte de las enfermedades degenerativas tienen su origen en la alimentación.
  • La agricultura ecológica provoca que los productos sean más nutritivos, ya que se cultivan los alimentos en suelos equilibrados por fertilizantes naturales. Lo que hace que los alimentos tengan unos niveles más altos de vitaminas, minerales esenciales y antioxidantes.
  • Está demostrado que ayudan a prevenir enfermedades como el cáncer.

¿Y qué pasa con el aceite de oliva ecológico?

En el caso del aceite de oliva virgen extra ecológico, como sus propiedades nutritivas se mantienen intactas se convierte en un aceite muy sabroso. Esto también es debido a que su recolección es en el momento adecuado y su molturación es en el mismo día, para que el fruto no pierda sus cualidades.

Hay que resaltar que este tipo de aceite, además de pasar por los controles oficiales que se realizan a todos los alimentos, es objeto de una certificación adicional, que garantiza la autenticidad de su origen ecológico.

Todos estos procesos hacen que la producción del aceite de oliva ecológico tenga un coste algo más elevado que el resto de aceites, ya que no se trata de una agricultura intensiva, sino que al utilizar sólo productos naturales, estos son más caros y el rendimiento por hectárea suele ser, generalmente, más bajo. Aunque hay que reconocer que sus ventajas saludables y su delicioso sabor compensa de sobra esa diferencia de precios.

En Origen Oliva hemos creado una selección de aceites de oliva virgen extra ecológicos producidos en España. Para que puedas adentrarte en este mundo de sabores 100% naturales.

Se trata del Pack de aceite de oliva ecológico The Luxe y está compuesto por:

El aceite de oliva es uno de los pilares fundamentales de la dieta mediterránea. ¿A qué esperas para empezar a cuidar tu alimentación?

receta de guacamole

Receta de Guacamole

El guacamole es un plato perfecto para preparar como entrante y compartir en una cena con amigos. Un cuenco de nachos con guacamole en el centro de la mesa, y los comensales disfrutan conversando y saboreando esta saludable delicia, que no precisa de cubiertos.

Es un plato muy fácil y rápido de preparar y con el que todo el mundo queda encantado.

Los ingredientes que necesitas para preparar guacamole son:

  • 4 aguacates maduros
  • 6 tomates maduros
  • 2 cebollas tiernas
  • 1 ajo
  • 1/2 limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • harissa y comino, o bien unas hojas de cilantro fresco
  • sal

Preparación

Quitamos la piel a los 4 aguacates maduros, apartamos el hueso central, no lo tiramos. Los ponemos en cuenco, y vamos aplastando los aguacates lentamente con un tenedor, no con una batidora, hasta que vayan adquiriendo una textura pastosa. Como un puré.

El aguacate es una fruta rica en grasas monoinsaturadas, antioxidantes y minerales. Y contribuye a bajar el colesterol malo y subir el bueno, igual que el aceite de oliva virgen extra.

Añadimos los 6 tomates maduros medianos, sin pelar, cortados a trozos pequeños.

También le pondremos 2 cebollas tiernas cortadas a trozos pequeños.

1 ajo cortado a láminas finas.

Incorporamos medio limón exprimido y un tomate maduro rayado.

Rociamos generosamente con aceite de oliva virgen extra. En esta ocasión para que el guacamole gane en cuerpo, presencia, y sabor, he utilizado el Verde Esmeralda Imagine Picual.

Sazonamos al gusto.

En cuanto al puntito picante, hay diversas opiniones. Mi amigo Marçal, es partidario de añadirle harissa, una pasta de especias árabe que contiene chile picante, cilantro, ajo, sal y comino. En cambio una amiga mexicana, Claudia, opta por ponerle simplemente unas hojas cortadas de cilantro fresco. A mi me encanta de las dos formas.

Removemos suavemente hasta que los ingredientes queden bien mezclados.

Ponemos en el centro del cuenco de guacamole, el hueso que antes hemos dejado apartado.

Servimos una fuente llena de nachos, o triángulos de maíz, para complementar nuestro guacamole. Lo podemos consumir a temperatura ambiente o frío. A mi, personalmente, me gusta mas bien fresquito.

Finalmente, si sobra algo, es importante tener en cuenta no conservarlo más de dos días en la nevera.