Aceite en Singular: Claramunt

El agua, el frio, el sol y la bruma hacen de la monumental Baeza, el entorno ideal para producir este gran aceite. Es la tierra, donde nace el aceite Claramunt, se crían sus olivos, se desarrolla el fruto y acaba transformándose en zumo y oro líquido Virgen Extra. En su finca, La Monja, situada en la comarca de La Loma, en las faldas de Sierra Magina, 160 hectáreas de olivar tradicional y plantaciones intensivas, producen hasta cuatro variedades de aceituna: Picual y Arbequina, con árboles de más de 150 años de edad; junto con variedades como el Frantoio y Koroneiki; olivos foráneos, pero que por la gran calidad de su aceite, merece el esfuerzo de adaptarlas al cultivo local. 

Claramunt Picual, Arbequina, Frantoio y Koroneki.

Además de la evidente calidad de su aceite, Claramunt cuida especialmente la imagen, y por eso su envase, con los diseños de Isabel Cabello inspirados en Picasso, Saura, Millares o Miró han causado furor a nivel mundial

Además, en Claramunt cuentan con valores como el fomento de una alimentación saludable, variada y sostenible. Por lo que, además de cuidar sus aceites durante todo el proceso para convertirlos en AOVEs de calidad, promueven el cuidado al medio ambiente por medio de varias iniciativas como las catas biodegradables en apoyo al movimiento mundial #NoMásPlásticos que pretende concienciar sobre los efectos negativos del plástico de usar y tirar.

“En Claramunt, nos marcamos un objetivo, mimar nuestro fruto, cuidarlo, protegerlo y tenerlo en optimas condiciones, para cuando él nos mande, transformarlo en lo más preciado que nos puede dar: zumo de aceituna. Nuestro nivel de exigencia, durante la fase de cultivo impone un límite al rendimiento de los olivos, obteniendo así producciones justas para conseguir que cada aceituna tenga todos los elementos necesarios para obtener un gran zumo”.


Claramunt Picual

Nota de cata

Un aroma único perfilado por la planta del tomate, piel de plátano y plantas aromáticas, unidas por una almendra verde envolvente. En boca una entrada dulce, abre paso a un amargo diáfano y un picante tipo “jengibre”. La almendra “alloza” se une al efecto balsámico de las plantas aromáticas, como tomillo y romero. El post-gusto es largo, armonioso y majestuoso.

Maridaje

Ideal para todo tipo de aliños y vinagretas de jerez, salteados de verduras, pescados al horno, a la sal, a la plancha, verduras a la plancha, pan con tomate, ensaladas, quesos curados, gazpachos, salmorejos y chocolates.

Claramunt Arbequina

Nota de cata

Este aceite presenta un frutado de aceituna verde acompañado de multi-frutas: manzana, plátano y almendra, además su aroma se ve matizado ligeramente por tonos maduros.

La hierba recién cortada en nariz junto con la “alloza” marca su estilo olfativo personal.

De sutil entrada en boca, amargo y picante se balancean en un estrecho margen para impresionar con su innata delicadeza almendrada.

Maridaje

En perfecta armonía con frutas, ensaladas, verduras plancha, quesos blancos, patatas confitadas a baja temperatura para acompañar o para tortilla de patatas. Marinados de salmón, atún, anchoas. Tartár de salmón, atún, lubina, así como tiraditos y ceviches. Ideal para mahonesas, confitados, bizcochos y postres.

Claramunt Frantoio

Nota de cata

De frutado verde intenso, son la almendra amarga y la piel de plátano, la imagen aromática del mismo, matizados por el verde hoja de olivo que se intensifica en boca.

Su amargo es medio alto y su picante intenso, ambos son rasgos distintivos de su personalidad, reflejos de frutos verdes en anticipo a su plan madurez. Se reconocen los frutos invernales como las bellotas, castañas y nueces en su versión en crudo.

Maridaje

En cocina esta variedad cede su picante o amargo en favor del alimento al que acompaña. Es muy importante su maridaje para extraer todo su potencial y mejorar la experiencia gastronómica.
Este aceite de oliva virgen extra es ideal para todo tipo de cremas, gazpachos, salmorejos, vichyssoise, salsas carbonara y mahonesas. Combina de forma deliciosa con huevo frito a baja temperatura, para que resalten todos sus aromas. Claramunt Frantoio puede sustituir la mantequilla en las salsas que la necesitan y les aporta más sabor y un tacto suave en el paladar. Otra combinación ideal del Frantoio es con chocolate, sobre todo con los cacaos que poseen un 70% de amargor. Simplemente rocíe el chocolate con el Frantoio y déjelo reposar a una temperatura ambiente para favorecer la fusión.

Claramunt Koroneiki

Nota de cata

Aceite de frutado verde intenso con alguna nota madura en tono frutal. Se presenta con una almendra dulce .

Su aroma se describe con sutiles notas a cáscara de pomelo, manzana y plátano, acompañadas por hinojo y trigo verde. Su actor principal es la almendra “alloza” que dispone su carta de presentación tanto en nariz como en boca.

Es de amargo medio y picante progresivo levemente más intenso. La piel de nuez y los tonos cítricos se confirmar en boca, creando una sensación fresca y mentolada, a compás de los aromas juveniles que dejan intuir un aceite recién elaborado.

Maridaje

El queso es un excelente compañero para nuestro Koroneiki: de oveja curados, de cabra o quesos roquefort. Sobre todo con cremas de quesos, potencia sorprendentemente su sabor. Es ideal para ensaladas, marinados de salmón, atún o anchoas. También con tartar de salmón, atún, lubina o tiraditos y ceviches

Disfruta de AOVEs Claramunt en nuestra tienda.

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